La infraestructura barcelonesa iniciará en noviembre un plan de mejoras que se extenderá hasta 2028. El objetivo principal es reducir los tiempos de rodaje de las aeronaves y, consecuentemente, las emisiones de CO2, sin necesidad de esperar al proyecto de ampliación de la pista hacia La Ricarda.
“"Así cuando se alargue ya tendrá la rodadura nueva en dos terceras partes."
Los trabajos obligarán a cerrar la pista 06R-24L durante unos 60 días en periodo invernal. Además de la renovación del asfalto, el proyecto incluye la creación de nuevas calles de rodaje y la remodelación de los apartaderos de espera para agilizar los despegues en horas punta.
El jefe de operaciones, Jaume Bauza, también ha detallado una inversión adicional de 3,1 millones para la pista transversal. Esta obra facilitará una salida rápida para los vuelos nocturnos, evitando recorridos innecesarios por el campo de vuelo y ahorrando combustible a las aerolíneas.




