Alerta por la caída de amianto en la antigua parroquia de Sant Isidor de Barcelona

El deterioro de la cubierta del histórico edificio del Eixample genera preocupación vecinal por la salud pública.

Imagen genérica de un tejado de fibrocemento degradado con placas desplazadas.
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Imagen genérica de un tejado de fibrocemento degradado con placas desplazadas.

El estado de la antigua parroquia de Sant Isidor, en Barcelona, ha encendido las alarmas este febrero después de que fuertes rachas de viento dañaran su tejado de fibrocemento, dispersando partículas de amianto.

El inmueble, ubicado en la Nova Esquerra de l'Eixample, fue construido originalmente en 1927 para albergar la Unió Cooperatista Barcelonesa. Actualmente, la propiedad del Arquebisbat de Barcelona presenta graves desperfectos en la cubierta de uralita, que suma cerca de 600 metros cuadrados de superficie. El viento ha abierto agujeros en la estructura, provocando la caída de material tanto al interior como al patio de manzana.
La Plataforma Salvem la Unió Cooperatista Barcelonesa ha denunciado la inacción de las autoridades y de la propiedad. Pese a que se avisó a la Guàrdia Urbana y a los Bombers de Barcelona hace casi una semana, todavía no se ha realizado ninguna intervención de urgencia. El Ayuntamiento de Barcelona mantiene abierto un expediente a los propietarios por falta de mantenimiento.
El futuro del edificio, catalogado como Bien de Interés Urbanístico, se encuentra estancado. Tras el fracaso del proyecto para ubicar un centro del Hospital Clínic, no existe un plan de rehabilitación vigente. El Arquebisbat tasó la finca en 9,8 millones de euros, una cifra que el consistorio considera inasumible actualmente.