Vecinos del barrio de la Sagrera confirman que esta práctica se remonta al año 2022. Los residentes observan cómo personas sin hogar trepan por la pared para acomodarse en el voladizo, donde durante el día solo quedan restos de cartones, ropa y garrafas de agua.
El director provisional de la biblioteca, Francisco Cobo, ha expresado su preocupación por la seguridad de estas personas. El Distrito de Sant Andreu ya trabaja en un estudio técnico para modificar la fachada sin alterar su estructura original y así impedir el acceso a las zonas elevadas.
“"Los equipos de calle de los Servicios Sociales municipales hacen el seguimiento de las personas que duermen en la calle."
Según los últimos datos de la Fundación Arrels, unas 2.000 personas viven sin techo en Barcelona, una cifra que evidencia la magnitud del problema del sinhogarismo en la ciudad.




