El salario medio en Catalunya alcanza máximos históricos rozando los 32.000 euros

Los datos del INE revelan un incremento del 5,8% en 2024, pero la mitad de los trabajadores cobran menos de 27.000 euros.

Imagen genérica de monedas de euro y un gráfico financiero.
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Imagen genérica de monedas de euro y un gráfico financiero.

El salario bruto anual en Catalunya ha alcanzado un máximo histórico de 31.730 euros en 2024, según el INE, con un incremento del 5,8% respecto al año anterior.

Las últimas cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) sitúan el sueldo bruto anual en Catalunya en 31.730 euros durante 2024. Esta cifra representa un aumento del 5,8% respecto al año anterior, marcando el mayor incremento registrado en la serie reciente.
Sin embargo, los datos oficiales también ponen de manifiesto una realidad salarial desigual. El salario mediano, que representa a la mitad de los asalariados que cobran por debajo de esta cifra, se situó en Catalunya en unos 27.132 euros brutos anuales. Esta diferencia entre el salario medio y el mediano evidencia cómo los sueldos más altos influyen en la media estadística.
Estos resultados forman parte de la Encuesta Anual de Estructura Salarial del INE. Catalunya se mantiene entre las comunidades con salarios más elevados del país, aunque por detrás de Madrid (34.410 euros) y el País Vasco (más de 35.000 euros).
El incremento salarial del 5,8% en Catalunya coincide con un contexto marcado por la subida del salario mínimo interprofesional, la mejora del mercado laboral y la renegociación de numerosos convenios colectivos, que han incorporado incrementos superiores al 3% de media.
A pesar de la mejora salarial, el encarecimiento del coste de vida, especialmente la vivienda en Barcelona y su área metropolitana, continúa afectando la percepción económica de muchos hogares. Sectores como la hostelería o los servicios personales mantienen salarios por debajo de la media, mientras que las actividades financieras, tecnológicas y la industria presentan las remuneraciones más altas.
La brecha salarial entre hombres y mujeres también se mantiene, con un salario medio masculino superior al femenino, aunque la diferencia se ha reducido en la última década. Los datos reflejan una consolidación de salarios nominales más altos, pero la desigualdad y el coste de vida siguen siendo factores determinantes.