La prueba ha recorrido espacios icónicos de la capital catalana, como el Fòrum, la Sagrada Família y la montaña de Montjuïc. La etapa ha servido para marcar los primeros tiempos de referencia en la competición ciclista más prestigiosa del mundo.
El desarrollo de la carrera ha estado marcado por un ritmo elevado desde el primer tramo, situado en la calle de Llull. Los equipos han tenido que gestionar la estrategia en un trazado urbano que ha puesto a prueba la resistencia y la velocidad de los participantes antes de llegar al tramo final en Montjuïc.




