La red de refugios climáticos de Barcelona ha crecido significativamente este verano, alcanzando los 500 espacios repartidos por toda la ciudad. Esta cifra representa un incremento de un centenar respecto al año anterior, asegurando que el 99% de los barceloneses dispongan de un refugio a menos de 10 minutos caminando de su casa. La cobertura llega al 92,3% de la población incluso en un domingo de agosto.
La expansión se ha centrado especialmente en los barrios con menor cobertura y mayor vulnerabilidad al calor. Por segundo año consecutivo, se han potenciado los microrefugios, sumando una sesentena más. Estos espacios, ubicados en farmacias, comercios y entidades, ofrecen un lugar para descansar brevemente y algunos disponen de asientos, agua y lavabos gratuitos.
Como novedad, las bibliotecas abiertas durante julio y agosto acogerán 54 actividades programadas para público infantil y familiar, convirtiéndose no solo en espacios de confort sino también de entretenimiento. Además, se realizarán sesiones de cine en diversos equipamientos culturales. Cinco bibliotecas se incorporan a la oferta de agosto, y dos nuevos locales comunitarios se añaden a la red de refugios dentro del Plan de Barrios.
Más del 75% de los refugios climáticos son interiores, mientras que el resto son espacios exteriores como parques, jardines y patios de escuela. Este año, los parques que funcionan como refugio climático se señalizarán para indicar las zonas más frescas, facilitando la identificación por parte de los ciudadanos. Estos espacios exteriores tienen un impacto positivo en el bienestar físico y emocional.
El proyecto de los refugios climáticos, iniciado en 2020 con 70 espacios, ha demostrado un crecimiento constante, alcanzando los 500 espacios este 2026.




