La dirección de la empresa municipal BSM ha confirmado que la decisión implica renunciar a unos ingresos de 78.000 euros. Durante una comparecencia en la comisión de Ecología, Urbanismo, Movilidad y Vivienda, se ha argumentado que el evento cumple con los criterios de proyección, proporcionalidad y excepcionalidad necesarios para una cesión de interés público.
El gobierno local ha negado que se trate de una decisión discrecional o de un gesto de adhesión institucional, sino de una oportunidad para la dinamización y la reputación de Barcelona. Según han explicado, se están coordinando los preparativos para garantizar que la visita transcurra con normalidad.
“"La cesión cumple todos los criterios jurídicos y técnicos para considerarse de interés público."
La medida ha generado debate entre los grupos municipales. Mientras algunas formaciones han criticado la decisión calificándola de donación encubierta a la Iglesia Católica, otros grupos han defendido que se trata de una gestión institucional ordinaria, criticando a su vez la posición de los partidos que han solicitado la comparecencia.




