La declaración conjunta subraya la importancia estratégica de este proyecto para mejorar la movilidad de más de dos millones de personas y reforzar el atractivo económico y social de los territorios implicados. También vincula la infraestructura con la acción climática y la protección del medio ambiente.
Aunque la línea ya se ha ejecutado parcialmente desde 2013, el tramo francés hasta Montpellier aún está pendiente de completarse. Montpellier Méditerranée Métropole se compromete a defender ante las autoridades francesas la voz común de Barcelona y Montpellier para hacer realidad el proyecto, una visión compartida por la Región de Occitania y la Generalitat de Catalunya.
Ambas ciudades mantienen un acuerdo de hermanamiento desde 1963, siendo el más antiguo activo de Barcelona. La colaboración se extiende a infraestructuras, intercambios deportivos y culturales. El Ayuntamiento de Barcelona organizó la primera Cumbre de Alcaldes sobre trenes de alta velocidad el 16 de octubre de 2008, creando un grupo de interés con 12 ciudades para acelerar el proyecto.
Ambas ciudades también forman parte de la red Medcités, que actualmente preside Delafosse. Esta red de 91 ciudades mediterráneas trabaja en cooperación para el desarrollo urbano sostenible y la economía azul.




