Un día después del tiroteo mortal registrado el domingo en la Zona Franca, el Ayuntamiento de Barcelona ha emitido un mensaje de "tranquilidad" a los residentes. Según la información de los cuerpos de seguridad, los hechos estarían vinculados a la criminalidad organizada internacional, y no a conflictos propios del barrio de la Marina.
La concejala del distrito de Sants-Montjuïc, Raquel Gil, ha reconocido la preocupación de los vecinos ante estos incidentes, que ya son el tercer tiroteo en un mes en la zona. Gil ha subrayado que "no es una respuesta a una dinámica estrictamente del barrio", sino a "ajustes de cuentas vinculados al crimen organizado".
A pesar de la dificultad para mejorar la percepción de seguridad con hechos de esta gravedad, la concejala ha asegurado que otras problemáticas del barrio, como la ocupación de una nave, se están abordando específicamente. El objetivo es que los vecinos recuperen la sensación de normalidad y seguridad.
Para lograrlo, se están diseñando dispositivos de seguridad para las próximas fiestas del barrio de la Marina, que incluyen un refuerzo de la presencia policial y posibles ampliaciones de los operativos durante las celebraciones.




