La preocupación por el incremento de los tiroteos mortales en Barcelona ha llevado al Departamento de Interior y al gobierno municipal a reclamar medidas más contundentes. El alcalde, Jaume Collboni, ha solicitado públicamente cambios legislativos que aumenten las penas por la tenencia de armas de fuego. Esta petición ha sido respaldada por el teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, quien ha instado a "revisar las normas penales", comparando la necesidad con las modificaciones hechas para combatir la multirreincidencia.
Albert Batlle ha recordado que la competencia para estas modificaciones legislativas recae en el "gobierno del Estado" y ha expresado la esperanza de que no sea necesario "arrastrar los pies" para implementar estos cambios. Ha explicado que el gobierno municipal está a la espera de ser convocado por el Departamento de Interior para hacer una valoración conjunta de la situación, y ha confirmado que ya ha habido "conversaciones con el ministro del Interior" a raíz del último tiroteo en la calle Balmes.
A pesar de la gravedad de los hechos, Batlle considera que la imagen de Barcelona no se ha visto afectada negativamente, asegurando que la ciudad "fue capaz de afrontar la situación con decisión, y así se hará de cara al futuro".
“"Esperamos no tener que arrastrar los pies para hacer modificaciones legislativas."
Por su parte, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha confirmado que se está estudiando la "posibilidad" de pedir un endurecimiento de las penas por tenencia ilegal de armas "lo antes posible". En una entrevista a Ser Catalunya, también ha apuntado que se plantea pedir agravar las penas por tráfico de drogas "si conviene". Illa ha asegurado que el objetivo del ejecutivo es "reducir a cero" los hechos delictivos en la ciudad.
Este incidente en la calle Balmes es el segundo tiroteo mortal en Barcelona en menos de una semana. El pasado domingo, un hombre murió a tiros en la calle de la Mineria, en la misma zona donde se había producido otro tiroteo mortal tres semanas antes. Estos hechos se enmarcan en un contexto de violencia creciente, que incluye también otro incidente el 3 de mayo en Ciutat Vella, donde un menor fue detenido por la muerte de un hombre por arma blanca, y una pelea el 18 de abril en la plaza de Meguidó que acabó con una víctima mortal.




