Barcelona reduce plátanos y apuesta por árboles más resistentes al calor

El Ayuntamiento de Barcelona planea sustituir más de 24.000 plátanos por especies adaptadas al cambio climático, priorizando la diversificación y la salud pública.

Hoja de plátano con polen, con un fondo urbano desenfocado.
IA

Hoja de plátano con polen, con un fondo urbano desenfocado.

El Ayuntamiento de Barcelona ha confirmado su intención de reducir significativamente el número de plátanos en la ciudad durante la próxima década, apostando por especies más resistentes a las altas temperaturas y diversificando el arbolado urbano.

La capital catalana ha experimentado un aumento de 1,5 grados en su temperatura media desde la era preindustrial, con proyecciones que indican un incremento de hasta 4 °C a finales de siglo, superando los 42 °C en algunas zonas. Estos datos, basados en un estudio del Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB) publicado en 2025, subrayan la urgencia de adaptar el entorno urbano.
En este contexto, el arbolado urbano se vuelve crucial para mitigar el calor, mejorar la salud pública y aumentar el confort de los ciudadanos. Una revisión de 308 estudios científicos ha demostrado que las zonas verdes con árboles son, de media, 1,6 °C más frescas que las áreas sin vegetación.
El consistorio ha anunciado que quiere eliminar más de la mitad de los plátanos de sombra en los próximos diez años, ya que actualmente representan casi el 30% de los 152.000 árboles de la ciudad. Esta medida, ya contemplada en el Plan Director del Arbolado de Barcelona de 2017 con vigencia hasta 2037, busca ampliar la superficie verde y hacerla más resiliente a plagas y al cambio climático.

"No se trata de una tala masiva, sino de aprovechar la muerte natural de los árboles o grandes proyectos de remodelación urbana para sustituirlos. En los últimos 15 años, el porcentaje de plátanos solo se ha reducido un 3%."

un coordinador ejecutivo de arbolado del Ayuntamiento de Barcelona
El objetivo del plan es que ninguna especie supere el 15% del total, lo que implicaría la sustitución de más de 24.000 plátanos. Además, se pretende que el 40% de las especies estén adaptadas al cambio climático, frente al 30% actual. Esto supone aumentar la presencia de especies como la jacaranda o la grevillea, y reducir las más resistentes al frío, como la robinia o el ciruelo rojo.

"No hay una planta ideal. Lo importante es diversificar, tanto a nivel de especies como de espacios donde ubicarlas. Es clave diseñar estas estrategias desde un punto de vista multidisciplinar, incluyendo la opinión de diferentes expertos, y que se tenga también en cuenta la salud pública, como los riesgos de alergias."

Jordina Belmonte · doctora en biología y experta en botánica de la UAB
Los obstáculos para alcanzar estos objetivos incluyen el coste económico, la logística y la dificultad de plantar especies de clima muy cálido mientras los inviernos todavía son fríos. Además, la escasez de viveristas especializados en árboles de clima cálido en Europa representa un reto adicional.