Para realizar una celebración que ocupe el espacio público, los vecinos deben tramitar una solicitud previa ante el consistorio de Barcelona. Este permiso obliga a los organizadores a garantizar que no se causarán molestias y que el lugar quedará limpio. En caso de querer cortar el tráfico, se requiere una autorización que podría ser denegada si la calle está en obras o cerca de residencias de ancianos.
El incumplimiento de las condiciones puede derivar en sanciones. Las multas por ensuciar la calle con restos o botellas pueden alcanzar los 300 euros. Además, la normativa prohíbe el consumo de alcohol en la vía pública, así como hacer fuego o barbacoas en parques y playas fuera de las zonas autorizadas.
Respecto al descanso, se debe evitar el ruido entre las 22:00 y las 8:00 horas. Esta regulación busca equilibrar la fiesta comunitaria con el mantenimiento del orden y la higiene en la ciudad.




