La ciudad de Barcelona ha colocado una placa conmemorativa en la casa donde nació el arquitecto Oriol Bohigas, situada en el número 71 de la calle Casanova. Este gesto llega cuatro años y medio después de su fallecimiento, reconociendo la figura clave que fue para la transformación urbana de la capital catalana. Bohigas, descrito como arquitecto, concejal, editor, escritor y pensador, fue una personalidad polifacética con un espíritu crítico e innovador.
La placa, cuyo estreno simbólico estaba previsto para el 20 de diciembre de 2025, fecha en la que habría cumplido 100 años, fue inaugurada recientemente en presencia de familiares y representantes del mundo profesional de la arquitectura, como Guim Costa, decano en funciones del COAC, y Eulàlia Gómez Escoda, directora de la ETSAB.
Aunque Bohigas es más conocido por su vinculación con la plaza Reial, donde decidió vivir en los años 80 para revitalizar el centro histórico, la placa en la calle Casanova subraya la importancia de este lugar como origen y 'semilla' de la transformación de Barcelona. Su infancia en este barrio, marcada por juegos infantiles y la influencia de lecturas en la barbería cercana, moldeó su visión de ciudad.
El artículo recuerda la vida intelectual y profesional de Bohigas, destacando su papel como 'padre de la Barcelona postolímpica' y su herencia como articulista polifacético que nunca rehuyó la controversia. Su hija, Glòria Bohigas, ha señalado que aún quedaba mucho por decir sobre el legado de su padre, remarcando la importancia de sus diarios, 'Refer la memòria', para entender la Barcelona de su infancia.
La ceremonia contó con la participación de figuras como Juli Capella, quien trabaja en un año dedicado al legado de Bohigas para 2027, y Guim Costa, quien destacó que Bohigas nunca buscó el aplauso internacional, sino aprobar el examen de los propios barceloneses, ciudadanos de la ciudad que ayudó a transformar.




