La prueba atlética, que prevé una participación de 36.000 deportistas, obligará a cortar numerosas vías principales. El recorrido de 21 kilómetros se iniciará en el passeig de Picasso y transcurrirá por puntos neurálgicos como la Gran Via, el Paral·lel, la ronda de Sant Pau y la avenida Diagonal.
En cuanto al transporte público, la afectación será masiva en la superficie. Cerca de 40 líneas de autobús sufrirán desvíos o limitaciones, destacando ejes como la D20, H12 o V15. El servicio de tranvía también se verá alterado en las líneas T4, T5 y T6.
Las autoridades recomiendan el uso del Metro de Barcelona como alternativa principal. Para los participantes, las estaciones más indicadas para acceder a la salida son Arc de Triomf (L1) y Ciutadella – Vila Olímpica (L4).




