El objetivo de la subvención es atraer a usuarios que actualmente utilizan coche o moto, facilitando los trayectos largos o con desnivel gracias a la asistencia del motor eléctrico. El consistorio confía en que esta medida sumará nuevos ciclistas urbanos.
Las ayudas serán más elevadas para las bicicletas eléctricas de carga ('ebikes cargo'), que son más caras y están diseñadas para transportar objetos, compras o niños. Los precios de estos vehículos oscilan entre los 1.500 y los 5.000 euros. Las bicicletas eléctricas convencionales tienen un coste aproximado de entre 600 y 1.500 euros, pudiendo superar los 2.000 euros en modelos de gama alta.
Esta iniciativa se enmarca dentro de la estrategia municipal para potenciar la bicicleta en la movilidad cotidiana de Barcelona, que también incluye la prueba piloto de aparcamientos seguros para bicicletas en locales y bajos.




