El portavoz de la formación, Marc Serra, acompañado de las concejalas Lucía Martín y Tània Corrons, denunció en rueda de prensa una “situación anómala” en el distrito. Según Serra, entre 5.000 y 8.000 viviendas están pendientes de una rehabilitación urgente en la zona.
“"El modelo ha caminado hacia la privatización, poniendo en riesgo la mayoría de los proyectos que dejamos comenzados."
Serra lamentó que el gobierno de Collboni haya cambiado el rumbo establecido por los anteriores ejecutivos municipales. El acuerdo para “revertir el modelo” se alcanzó a cambio de la aprobación de las Ordenanzas Fiscales, pero su implementación no se ha completado. Por ello, Barcelona en Comú ha anunciado que presentará un ruego para “forzar al gobierno municipal a implicarse”.
“"El modelo que el alcalde está poniendo en marcha, de autogestión por parte de un vecindario vulnerable, es un modelo fracasado."
Pardo, portavoz de los vecinos, acusó directamente a Collboni de haber “enterrado el plan de rehabilitación” y alertó de que el actual estado de las viviendas es “peligroso para la vida del vecindario”. Concluyó con una advertencia contundente: “o las administraciones intervienen ya, o podemos lamentar en el futuro pérdidas humanas”.




