El pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha dado luz verde al plan especial integral para el desarrollo de los usos de la Casa Lleó Morera, obra de Lluís Domènech i Montaner. Esta aprobación permitirá reabrir como museo este icónico edificio, poniendo fin a una década en la que la propiedad, de Núñez y Navarro, lo ha mantenido cerrado al público. La votación contó con el apoyo de PSC, Junts, PP y Vox, mientras que Barcelona en Comú y ERC se abstuvieron.
El plan especial resuelve los problemas de accesibilidad del edificio, particularmente los ocho escalones entre la calle y el ascensor, que eran un obstáculo para garantizar el acceso universal y obtener la licencia de uso como museo. La propiedad ha presentado soluciones arquitectónicas que, según las administraciones, protegen los elementos patrimoniales.
La primera teniente de alcalde, Laia Bonet, ha celebrado el acuerdo, destacando que "ganará vida ciudadana en el centro de la ciudad" y se alinea con otras recuperaciones patrimoniales como el Museo Thyssen en el Palau Marcet.
Desde Junts, el PP y Vox han aplaudido la reapertura respetando el patrimonio. En cambio, Barcelona en Comú y Esquerra se han abstenido, expresando preocupación por el impacto de la afluencia de público en una zona ya "muy masificada y turística" como el paseo de Gracia, especialmente por la proximidad a la Casa Batlló.
Con la reapertura de la Casa Lleó Morera, las tres casas de autor de la conocida "Manzana de la Discordia" –la Casa Batlló de Antoni Gaudí, la Casa Amatller de Josep Puig i Cadafalch y la misma Casa Lleó Morera– serán visitables. El edificio de Domènech i Montaner es una reforma de la Casa Rocamora (1864) y destaca por la decoración con leones y flores de moral, rindiendo homenaje a la familia Lleó Morera. La diferencia de dimensiones entre las fachadas del paseo de Gracia y la calle Consell de Cent fue resuelta por el arquitecto con una tribuna en chaflán.




