La reforma, pactada por el PSC, ERC y Comuns, permitirá alcanzar una recaudación de 200 millones de euros. Según el nuevo marco legal, el 25% de estos fondos se invertirá en vivienda, mientras que el resto se dedicará a la promoción y desestacionalización del sector. La medida ha contado con el rechazo de Junts, PP, Vox y Aliança Catalana.
En la capital catalana, la tarifa de los hoteles de cinco estrellas subirá de 3,5 a 7 euros, a los que se debe añadir el recargo municipal. Esto podría situar el coste final por pernoctación entre los 11 y los 15 euros. Para los pisos turísticos, el importe se fija en 4,5 euros, mientras que en el resto del territorio el aumento será del 50% en 2026.
“"El texto aprobado tiene en cuenta la realidad del país entero."
La normativa también abre la puerta a que otros municipios catalanes apliquen recargos locales de hasta 4 euros. Esta flexibilidad permitirá adaptar el impuesto a las singularidades de cada zona, ya sea de costa o de montaña, y según la afluencia de visitantes por temporada.




