El mes de enero se ha consolidado como uno de los más inestables y lluviosos de los últimos años. Solo en Barcelona, se han registrado hasta 100 l/m2, una sexta parte de la media anual, según datos del Observatori Fabra. El Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat) ha catalogado este periodo como el más lluvioso en Cataluña desde la temporada 1995-1996.
“"De momento, los mapas indican dos semanas más de precipitaciones."
Este fenómeno se explica por la acción del 'jet polar', que actúa como una "cinta transportadora de depresiones" a través del Atlántico. La causa principal es la presencia de anticiclones potentes situados más al norte de lo habitual, que bloquean el paso y fuerzan el descenso del flujo polar hacia latitudes más bajas, afectando directamente a la península Ibérica y el Mediterráneo.
Gracias a este ciclo ininterrumpido de lluvias y nevadas, las reservas de los embalses de las cuencas internas de Cataluña han escalado hasta el 90,5% de su capacidad, asegurando agua para más de un año sin restricciones. Además, la acumulación de nieve en la montaña ha sido excepcional: la estación automática de Núria, en el Pirineo, batió su récord histórico de 26 años el pasado 26 de enero, midiendo 144 centímetros.




