Durante una intervención en La2Cat, el primer edil barcelonés ha criticado la proliferación de pisos vacíos en zonas como el Eixample. Según Jaume Collboni, la ciudad no puede permitir que inversores extranjeros utilicen el parque de vivienda local meramente para especular o como residencia vacacional ocasional.
“"Yo lo prohibiría. Los que compren para especular para alquilar, en Barcelona se acaba el chollo."
Paralelamente, el consistorio lanzará una ayuda de 400 euros mensuales para facilitar el acceso a la vivienda a mayores de 55 años y familias monoparentales. El requisito principal será que el coste del alquiler supere el 33% de los ingresos totales de la unidad familiar, priorizando a los colectivos con mayor riesgo de exclusión.
La administración local busca así frenar la expulsión de vecinos, apoyándose en debates técnicos que sugieren que el urbanismo debe priorizar el uso residencial permanente frente a los flujos de capital internacional de rentas elevadas.




