La nutrición es un factor determinante en el rendimiento deportivo, especialmente en carreras de larga distancia como los 21,097 km de la Media Maratón de Barcelona. Según la experta Clàudia Tomeo, el objetivo principal no es seguir una dieta restrictiva, sino adaptar la alimentación a las necesidades del cuerpo y al volumen de entrenamiento.
“"La demanda energética es elevada, comer adecuadamente permite llegar con energía, sufrir menos durante la carrera y recuperarse mejor después."
Los carbohidratos son el principal combustible del corredor y deben estar presentes de manera regular durante toda la preparación. Alimentos como el arroz, la pasta, la patata, el boniato, la avena o el pan deben ser considerados la base del plato para garantizar la energía necesaria para la competición.
En cuanto a la recuperación y la prevención de lesiones, la proteína es esencial para reparar el músculo y adaptarse al entrenamiento. Es crucial repartir su ingesta a lo largo del día, obteniéndola de fuentes animales (pescado, huevos, carne blanca) o vegetales (legumbres, tofu, frutos secos).
Finalmente, los antioxidantes ayudan a reducir el estrés oxidativo (inflamación fisiológica) generado por los entrenamientos de alta intensidad, mejorando la recuperación y el descanso. Se encuentran en frutas (frutos rojos, cítricos), verduras (hoja verde, brócoli) y especias (cúrcuma, jengibre), y deben combinarse con grasas saludables como el aceite de oliva o el aguacate.




