El incidente, que generó una notable columna de humo negro visible desde varios puntos de la capital catalana, fue notificado a las 13:17 horas. Las llamas, a pesar de su espectacularidad, no afectaron a mercancías peligrosas, según han confirmado fuentes municipales.
Para hacer frente a la emergencia, los Bomberos de Barcelona desplegaron un amplio dispositivo que incluía tres tanques, tres autobombas con agua, una ambulancia, una autoescalera, dos vehículos de apoyo y dos de mando. Además, la barca de los Bomberos de Barcelona ofreció apoyo desde el agua para facilitar las labores de extinción.
La gran cantidad de humo provocó que el teléfono de emergencias 112 recibiera más de setenta llamadas en poco tiempo, alertando del fuego. Una vez controlado el incendio, la circulación y la actividad habitual del puerto se restablecieron, excepto en la zona directamente afectada, donde los equipos de emergencia continúan remojando y revisando el área para asegurar su total extinción.




