La diferencia porcentual es significativa: mientras los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana celebraban una reducción del 6,1%, Madrid la sitúa en el 3,6%. Esta discrepancia se traduce en un total de 169.678 delitos según el Estado, frente a los 169.022 que defiende el consistorio barcelonés.
En categorías específicas como los hurtos, la diferencia supera los 10.000 casos entre ambos balances. Por otro lado, los robos con violencia muestran una tendencia al alza en ambos registros, aunque el Gobierno de España eleva el incremento hasta el 1,1%, el doble de lo reportado inicialmente por las autoridades locales.
“"Puede tratarse de una cuestión metodológica."
El alcalde Jaume Collboni destacó que la multirreincidencia ha bajado un 8,5%, situando la ciudad en cifras de 2016. Sin embargo, los datos oficiales también revelan sombras, como el aumento del 5% en delitos sexuales y un preocupante repunte del 23,6% en el tráfico de estupefacientes en la capital.




