La intervención se ha concentrado en un solar de Adif junto al puente del Treball Digne. El operativo, que ha contado con servicios sociales y de limpieza, afecta a una comunidad de entre 200 y 300 personas que residían en condiciones precarias en el distrito de Sant Andreu.
La decisión municipal responde a un informe de los Bomberos de Barcelona que califica la situación de riesgo como muy grave e inminente. El consistorio sostiene que la medida es necesaria para garantizar la seguridad tras un reciente incendio en la zona.
“"Solo se les ha notificado cuando ya los estaban desalojando."
Mientras los operarios de limpieza actúan en el lugar, diversas entidades sociales han denunciado la falta de preaviso y critican la política de vivienda del alcalde Jaume Collboni, vinculando el desalojo a procesos de gentrificación urbana.




