La red criminal utilizaba naves en Montcada i Reixac para ocultar cargamentos de cocaína y hachís entre mercancía legal, principalmente fruta y pollos. El destino final de la droga era Italia, donde se enviaba mediante camiones o ferris que partían desde el Puerto de Barcelona.
El presunto cabecilla, relacionado con la Camorra, coordinaba los transportes desde un piso de lujo en Diagonal Mar. La investigación se inició tras una intervención de la Guardia Urbana en Cornellà de Llobregat, donde se incautaron 70 kilos de cocaína en un vehículo.
En total, los agentes han decomisado más de 800 kilos de sustancias estupefacientes y 140.000 euros en efectivo. Los diez detenidos pasaron a disposición judicial en Cornellà el pasado 5 de marzo, aunque la operación sigue abierta.




