Además de la pérdida del animal, tres personas sufrieron heridas leves y fueron atendidas por el Servei d'Emergències Mèdiques (SEM), que las trasladó al Hospital Municipal de Badalona.
La noche de Sant Joan también registró la quema de siete contenedores y seis vehículos. A pesar de estos incidentes, el alcalde, Xavier Garcia Albiol, calificó la verbena como "la noche de Sant Joan más tranquila de los últimos años", considerando un éxito el dispositivo de seguridad implementado en la ciudad.
Antes de la verbena, Albiol ya había anunciado medidas restrictivas, advirtiendo que "quien venga a Badalona no podrá traer alcohol ni drogas". La policía local preparó controles en varios puntos estratégicos de la ciudad, como las salidas de la estación de tren y metro, y los accesos y la propia playa, para retirar cualquier intento de introducir bebidas alcohólicas en exceso.




