Ebro Motors amplía producción en Barcelona con la nueva línea M1

La planta de la Zona Franca estrena una instalación que triplicará la capacidad y permitirá ensamblar modelos del socio chino Chery.

Imagen genérica de una línea de montaje industrial moderna.
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Imagen genérica de una línea de montaje industrial moderna.

La compañía automotriz Ebro Motors ha inaugurado la nueva línea de montaje M1 en su planta de la Zona Franca de Barcelona, una inversión que triplicará su capacidad productiva y la preparará para ensamblar vehículos de su socio estratégico, el fabricante chino Chery.

La nueva línea M1, ubicada en las antiguas instalaciones de Nissan en la Zona Franca, permitirá a Ebro Motors aumentar significativamente su capacidad, con el objetivo de acercarse a la producción de 25.000 unidades durante 2026. La compañía ha destinado 150 millones de euros en los últimos tres años para modernizar la fábrica e incrementar su capacidad industrial, pudiendo producir hasta 250 vehículos diarios.
Esta instalación puede ensamblar 150 vehículos por turno, un notable incremento respecto a los 50 de la línea M0. Combinando ambas líneas y operando a pleno rendimiento con tres turnos, la capacidad anual podría alcanzar las 130.000 unidades. El presidente y CEO de Ebro, Rafael Ruiz, y Pedro Calef, detallaron estos planes durante una rueda de prensa.
La compañía también prevé una futura inversión de 100 millones de euros hacia 2029 para una nueva línea de pintura, con la que busca recuperar los niveles de producción históricos de Nissan. Ebro Motors se centra en consolidar su proyecto industrial y modernizar la planta, que ya cuenta con cerca de 200 robots, descartando por ahora incursiones en el sector de defensa o cambios estructurales.
Su estrategia de localización incluye la incorporación de más componentes europeos y la recuperación de proveedores históricos de Nissan. Actualmente, todos los modelos de Ebro se fabrican en Barcelona, incluyendo los procesos de soldadura, pintura y montaje, y son vehículos electrificados (híbridos o enchufables). La línea M1 produce los modelos S400 y S700, mientras que la M0 continúa con los S800 y S900. La nueva instalación está preparada para el futuro modelo 100% eléctrico previsto para 2027.
A finales de año, la planta iniciará el ensamblaje de modelos del fabricante chino Chery, socio estratégico del grupo. Las líneas de Ebro están diseñadas para la flexibilidad, pudiendo albergar diferentes modelos eléctricos basados en plataformas de Chery. La llegada de modelos como Jaecoo u Omoda dependerá de la demanda del mercado. La compañía también desarrolla un vehículo eléctrico urbano más pequeño, previsto para 2027.
Con una plantilla de 2.000 trabajadores directos, la firma automotriz espera cerrar el ejercicio con una facturación de 600 millones de euros, un ebitda positivo y beneficios. En el primer trimestre, Ebro alcanzó una cuota de mercado del 2,2%, duplicando la del año anterior, y se posiciona como cuarto fabricante de híbridos enchufables y octavo en el segmento SUV para particulares.