Educación reitera que la dirección de los centros liderará el programa de Mossos en las escuelas

El departamento subraya que los agentes de convivencia, desarmados y de paisano, no sustituirán recursos educativos existentes.

Imagen genérica de un pasillo escolar, simbolizando un entorno educativo seguro.
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Imagen genérica de un pasillo escolar, simbolizando un entorno educativo seguro.

El Departament d'Educació ha aclarado que la dirección de los centros educativos mantendrá el liderazgo en el programa de agentes de convivencia de los Mossos d'Esquadra, que se implementa de forma voluntaria en 14 escuelas e institutos de Cataluña.

Tras la controversia generada por la incorporación de agentes de los Mossos d'Esquadra como figuras de convivencia en algunos centros educativos, el Departament d'Educació ha querido precisar que la decisión final sobre su actuación recaerá siempre en las direcciones de los centros. Estos agentes, que ya tenían una relación previa con las escuelas, trabajarán de paisano y desarmados, sin acceder a las aulas.

"El origen de este programa nace de la demanda de los servicios territoriales, que a su vez recogen las peticiones de las direcciones de los centros educativos."

fuentes del departamento
El departamento ha insistido en que la iniciativa responde a una demanda de los propios centros y que la función de los agentes será la de acompañar al personal docente en la resolución de conflictos, poniendo énfasis en la prevención. Se ha asegurado que su presencia no sustituirá ningún recurso educativo existente ni implicará cambios en las plantillas de maestros o educadores.
La consellera ha subrayado que el proyecto no se impondrá a ningún centro que no desee participar, y que los 14 centros que forman parte de la prueba piloto lo hacen de manera totalmente voluntaria. Estos centros, ubicados en seis zonas educativas diferentes como la Val d'Aran, l'Urgell, Vic, Sabadell, El Prat de Llobregat y L'Hospitalet de Llobregat, presentan realidades diversas y no han sido seleccionados exclusivamente por su alta complejidad social.

"No es un modelo punitivo, ni sancionador, ni de vigilancia."

la consellera
Asimismo, se ha destacado que, aunque no existe un problema de seguridad generalizado en las escuelas catalanas, la creciente complejidad social se traslada al día a día de los centros educativos, haciendo necesaria esta medida como respuesta a una necesidad estructural y no a una emergencia puntual.