La modificación de la ley de urbanismo facultará a los ayuntamientos en zonas tensionadas para restringir la compra de inmuebles a quienes no vayan a residir en ellos. Los pequeños propietarios podrán adquirir hasta cuatro viviendas en su municipio si cumplen con el índice de precios de alquiler, mientras que los grandes tenedores verán limitada su actividad a la compra de edificios enteros destinados al alquiler residencial.
“"El Govern está totalmente supeditado a los Comuns, que solo tienen seis diputados, pero marcan las políticas del país. Se pretende exportar el modelo Colau de Barcelona a todo el país."
La Cámara de la Propiedad Urbana de Barcelona y la Asociación de Agentes Inmobiliarios han alertado sobre la inseguridad jurídica que genera la medida. Asimismo, el Cercle d'Economia ha expresado sus dudas sobre la eficacia de imponer restricciones en lugar de fomentar políticas proactivas para aumentar la oferta de pisos.




