El conflicto en la Casa Papallona se inició tras la compra del edificio por parte del fondo New Amsterdam Developers (NAD). Residentes como Marga Aguilar, con décadas de antigüedad, han recibido notificaciones de no renovación para transformar los pisos en modelos de co-vivienda.
“"Es un drama porque psicológicamente te afecta muchísimo. El bofetón que te da la vida es muy fuerte."
El Ayuntamiento de Barcelona intenta mediar sin éxito, mientras ha sancionado al fondo con 20.000 euros por obras ilegales en otro edificio de Gràcia. La concejal Laia Bonet destacó la firmeza municipal ante estas prácticas inmobiliarias.




