Operadores como Railsider Mediterráneo gestionan todavía el excedente de 24.000 toneladas de acero bloqueadas en Portbou. La falta de fluidez en la red obliga a las terminales de la Zona Franca a trabajar en turnos de 24 horas para absorber la llegada irregular de convoyes desde Francia.
“"Hay una irregularidad de circulación y tenemos que estar preparados las 24 horas para la llegada de trenes."
En Martorell, la planta de Inovyn ha recuperado el suministro de materia prima tras tres semanas de parálisis. La situación es especialmente delicada para la química, que mantiene a parte de su plantilla en un ERTE debido a la presión del mercado internacional y la caída de la producción local.
El sector, representado por la AEFP, teme que la falta de fiabilidad del tren desvíe definitivamente las mercancías hacia la carretera. Ante esta situación, la Generalitat analiza la concesión de ayudas directas para compensar los sobrecostos logísticos sufridos por las empresas afectadas.




