Esta decisión, confirmada por el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona, Xavier Marcé, pone fin a la incertidumbre sobre el futuro de un local que fue un referente en la creación de cabezudos y gigantes desde 1885 hasta su cierre definitivo en 2020. El inmueble, de titularidad municipal desde 2021, ha estado en obras de rehabilitación, con una previsión de finalización para el cuarto trimestre de 2026.
El traslado de los pesebristas desde la calle de Lledó, también en Ciutat Vella, se ha visto retrasado por diversas complicaciones, incluyendo la detección de aluminosis en la estructura. A pesar de ello, el Ayuntamiento y la asociación trabajan para concretar el acuerdo, que podría ser una cesión de uso, con la esperanza de que la apertura pueda hacerse efectiva a principios de 2027.
“"Tenemos un alquiler de espacios, pero no tenemos un contrato mercantil. Tal como estamos, no tenemos garantizada una perpetuidad."
Josep Porta, presidente de la Associació de Pessebristes de Barcelona, ha expresado su satisfacción por esta oportunidad, ya que su actual emplazamiento se encuentra en un 'contrato en precario'. El Ingenio se convertirá en un centro de interpretación del pesebrismo, con sala de reuniones, taller y espacio de exposiciones, y acogerá también a la Federació Catalana de Pessebristes.
La historia de El Ingenio es rica y variada. Fundado por Benet Escaler i Ullastre en 1885, fue pionero en la introducción de la técnica del cartón piedra en Cataluña después de que Escaler la conociera en la Exposición Universal de París de 1889. El negocio pasó por varias manos familiares hasta que Rosa Cardona se jubiló en 2016. Tras varios intentos fallidos de reapertura, el Ayuntamiento de Barcelona adquirió el local en 2021 como parte de un programa de compra de locales comerciales emblemáticos.
El edificio, protegido arquitectónicamente, conserva elementos patrimoniales destacados, como un notable mueble de madera en la entrada y un poema visual de Joan Brossa, Lletres gimnastes, creado en 1997 en homenaje a Josep Cardona. Estas letras, que desaparecieron temporalmente en 2023, fueron custodiadas por Rosa Cardona para evitar su deterioro durante las obras de reforma de la fachada.




