El regidor considera que el momento actual es idóneo para volver a poner sobre la mesa esta medida, que anteriormente fue rechazada en el plenario municipal. Según ha explicado, el objetivo es centrar la acción de gobierno en temas de ciudad tras haber superado etapas de negociación política.
La propuesta, que ya fue objeto de debate hace casi un año, no prosperó en aquella ocasión debido al voto en contra de Junts. En aquel momento, la decisión generó tensiones con la concejalía de Seguridad, que criticó la paralización del reglamento.
“"Como gobierno hemos tenido la mano tendida para pactar prioritariamente con los grupos progresistas, pero también hemos hecho acuerdos muy importantes con Junts; por tanto, espero que ahora que ya hemos pasado esta etapa nos podamos volver a centrar en la ciudad."
El gobierno municipal argumenta que las pistolas eléctricas funcionan como un sistema preventivo ya utilizado por otros cuerpos policiales, como los Mossos d'Esquadra. El ejecutivo local sostiene que la Guardia Urbana requiere reforzar sus mecanismos de seguridad y no encuentra motivos para excluir esta herramienta de su arsenal.




