El proyecto 'Bota per la vida' utiliza el baloncesto como herramienta terapéutica para enfermos oncológicos
La Federació Catalana de Basquetbol y el ICO promueven entrenamientos quincenales para mejorar la condición física y el bienestar emocional de los pacientes jóvenes.
Por Anna Bosch Pujol
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Manos de una persona sosteniendo un balón de baloncesto en una cancha, simbolizando la actividad física como terapia.
La Federació Catalana de Basquetbol y el Institut Català d'Oncologia han lanzado el programa Bota per la vida en L'Hospitalet de Llobregat para ofrecer sesiones de baloncesto como terapia complementaria.
El proyecto Bota per la vida, impulsado por la FCBQ, está dirigido a jóvenes a partir de 18 años que han pasado por cirugía o tratamiento oncológico. El objetivo es reanudar la actividad física de forma segura y guiada, según explica Mireia Daura, la entrenadora y fisioterapeuta que coordina las sesiones.
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"Los tratamientos hormonales contra el cáncer provocan muchos dolores y hacer deporte es una buena manera para combatirlos. Además, también es útil contra el insomnio y ayuda a mejorar el estado de ánimo."
Esta iniciativa busca trabajar componentes de la condición física como la fuerza, la resistencia o el equilibrio, de una manera lúdica y con un fuerte componente social. Daniela Rodríguez confesó que, a pesar de no haber jugado nunca, la experiencia grupal la ha hecho sentir “como una niña pequeña a la que le dan una golosina”.
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"A mí me hicieron una mastectomía y me extirparon 32 ganglios, que son muchos, pero el deporte me ayuda a recuperar la fuerza."
Eva Domingo, coordinadora de hematología del ICO, subraya que el deporte no solo ayuda durante el tratamiento, sino especialmente después, controlando el riesgo cardiovascular y potenciando el bienestar psicológico y las relaciones sociales. Añade que la práctica regular mejora la supervivencia en algunos tipos de cáncer, especialmente el de colon.
Esta iniciativa, que nació en el ICO L'Hospitalet, tiene vocación de continuidad y crecimiento. No se descarta que el programa se amplíe en el futuro a otros centros del Institut Català d'Oncologia, como los de Badalona y Girona.