La infraestructura barcelonesa alcanzó esta cifra histórica, pero registró un retroceso del 6% en su beneficio neto, que se situó en 47 millones de euros. Las autoridades portuarias, incluyendo al presidente José Alberto Carbonell, atribuyeron este recorte a la inversión de 10 millones de euros dedicada a la nueva terminal de café BIT, una joint venture entre SGS y Masiques.
Sin este gasto adicional, la ganancia neta habría ascendido a los 57 millones de euros, un 14% más que el curso anterior. En el ámbito financiero, la deuda del Puerto se redujo en 18 millones de euros, cerrando el año en 88 millones de euros.
En cuanto al tráfico de mercancías, el total se mantuvo estable en 69,5 millones de toneladas. Aunque el tráfico de contenedores (TEUs) cayó un 4,2%, el director general Àlex Garcia celebró el aumento de los contenedores de “mayor valor añadido” (importaciones y exportaciones), que crecieron un 4% y un 3% respectivamente. También destacó el incremento del tráfico de líquidos a granel (+21,7%), impulsado por los hidrocarburos y el gas natural licuado.
“"El caos ferroviario de las últimas semanas no ha tenido un impacto económico especialmente relevante sobre las exportaciones, si bien alerta del grave daño reputacional que supone para el país."
Respecto a la crisis de movilidad causada por el accidente ferroviario de Gelida el pasado 20 de enero, Carbonell reconoció que el caos ferroviario no ha tenido un impacto económico relevante en las exportaciones, ya que el tren solo representa el 5% del tráfico de mercancías. Sin embargo, reclamó un “plan de contingencia” urgente para evitar que se repita una situación que afecta la imagen de Cataluña.
Finalmente, Carbonell subrayó el ciclo inversor en marcha, destacando siete proyectos licitados en 2025 por un valor total de 332,5 millones de euros. Para 2026, se prevé iniciar nueve proyectos más, con una inversión cercana a los 339 millones de euros, centrados en la infraestructura y la accesibilidad vial.




