El Raval se suma a los Puntos Lila para combatir las violencias machistas

Doce espacios seguros y de acompañamiento se han establecido en el barrio para sensibilizar y dar apoyo frente al machismo.

Imagen genérica del barrio del Raval en Barcelona con arquitectura mediterránea.
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Imagen genérica del barrio del Raval en Barcelona con arquitectura mediterránea.

El barrio del Raval de Barcelona ha implementado el proyecto comunitario 'Totes som Punt Lila', estableciendo doce espacios seguros para sensibilizar y combatir las violencias machistas desde una mirada feminista y de proximidad.

El proyecto 'Totes som Punt Lila' se ha consolidado en el barrio del Raval con el objetivo de visibilizar las violencias machistas a través de una mirada feminista, de proximidad y arraigada al territorio. Estos puntos, que pueden ser desde un establecimiento particular hasta un equipamiento público, funcionan como radares comunitarios que sensibilizan sobre la violencia machista en el barrio mediante la sororidad.
Actualmente, en el Raval hay 12 puntos lila que actúan como espacios seguros y de acompañamiento. Estos espacios son impulsados por asociaciones vecinales, entidades feministas y sociales, así como por el tejido comercial del barrio. Entre los establecimientos y equipamientos que se han adherido se encuentran la CONVIVE Fundació Cepaim, la ACESOP, el Centre Cívic Drassanes, la Associació Esportiva Ciutat Vella, SOS Racisme, la Escola Mediterráneo International House, el Gimnàs Social Sant Pau, la BV Perruqueria, el Bar la Ravala, la Biblioteca Santa Pau, la òptica Univers de la Visió y el Herbolari Llansà.
La iniciativa cuenta con el apoyo técnico y político de la Federació d’Associacions Veïnals de Barcelona (FAVB). El propósito del proyecto es crear espacios de confianza liderados por las vecinas, fomentando el empoderamiento colectivo, la sensibilización, la prevención y la respuesta comunitaria ante las violencias de género.
El proyecto tiene su origen en el Proceso comunitario de sororidad en los barrios, iniciado en el Besòs i el Maresme durante el 2019, centrado en la protección y el empoderamiento de las mujeres frente a las violencias cotidianas y en el espacio público. Posteriormente, la Comisión de Mujeres de la FAVB se convirtió en un motor clave para la dinamización feminista.
Estos puntos contribuyen a reforzar el circuito contra la violencia machista, fortalecen la red comunitaria vecinal, promueven la concienciación y la prevención, y visibilizan las violencias en todos los ámbitos. Las personas formadas básicamente en violencias machistas que trabajan allí pueden ofrecer escucha, acogida, primer acompañamiento y derivación a los recursos profesionales.