La vigésima edición del Mobile World Congress arranca con incertidumbre. La escalada de tensión en Oriente Próximo ha marcado los discursos institucionales en el Museu Nacional d'Art de Catalunya, donde se ha apelado al derecho internacional y a la protección de los civiles frente a la lógica de la confrontación.
“"España lo tiene claro. Ayer dos países atacaron a Irán sin contar con la comunidad internacional. Todo ello nos llevará a un desastre mayor."
La situación bélica ya afecta al congreso con la cancelación de rutas aéreas clave. El Aeropuerto de Barcelona-El Prat ha registrado la suspensión de conexiones con hubs internacionales como Doha o Dubái, lo que impedirá alcanzar las previsiones de asistencia iniciales de la organización.




