Bajo la dirección de Touradj Shams, el restaurante propone una experiencia culinaria inspirada en la antigua Persia. Su cocina se caracteriza por el equilibrio entre lo dulce y lo salado, empleando productos como el azafrán, las nueces y el zereshk, un fruto deshidratado esencial en sus recetas.
“"Persia es el país más antiguo del mundo y abarca muchas culturas."
La oferta incluye platos emblemáticos como las brochetas de cordero y ternera al fuego vivo y el mirza ghasemí, una elaboración a base de berenjenas y tomates a la brasa. Además, el local mantiene el ritual del té servido en samovar, un recipiente metálico que utiliza el vapor para infusionar las hojas de forma delicada.




