El episodio meteorológico ha dejado un rastro de destrucción en la región metropolitana, el Vallès y el Maresme. En el puerto de Barcelona se han alcanzado los 160 km/h, una cifra que podría suponer un récord histórico.
Debido a la alerta roja del plan Vencat, las escuelas y universidades han permanecido cerradas. El Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) ha atendido a 25 personas por incidencias relacionadas con la caída de objetos y árboles.




