La infraestructura, de 1.300 metros de longitud, ha sido objeto de una profunda remodelación desde el pasado mes de octubre. Durante este tiempo, los vehículos en sentido montaña utilizaban el tubo contrario, situación que termina con el fin de esta fase de los trabajos.
El proyecto ha contado con una inversión de 20,7 millones de euros para actualizar los sistemas de seguridad y modernizar una galería con cuarenta años de antigüedad.
“"El túnel renovado permitirá gestionar incidencias en tiempo real e incorporará mejoras de seguridad en una infraestructura con cuarenta años de vida."
Mientras el sentido norte recupera la normalidad, el sentido centro (sur) seguirá cerrado unas semanas más. Posteriormente, se realizarán cortes nocturnos para finalizar la puesta en marcha definitiva.




