Tras 14 años con el mismo diseño, la monarca del Carnaval de Barcelona debía lucir una creación contemporánea firmada por Marcel Bofill y Nahoko Maeshima, del estudio Maru-Shima. Los sastres, formados en el Cirque du Soleil, han trabajado cinco meses en una pieza que huye de los tópicos venecianos para abrazar los colores del Mediterráneo.
“"Hemos querido huir de los tópicos estéticos del Carnaval, como las máscaras venecianas y los peinados victorianos."
El Institut de Cultura de Barcelona (ICUB) ha confirmado que el montaje, que incluye 24 artistas de circo, se aprovechará íntegramente para la edición de 2027. La actriz Emma Bassas, encargada de dar vida a la reina, deberá esperar doce meses para mostrar el resultado final.




