Una exploración reciente por las vías principales del distrito, como la carretera de Sants y la carretera de la Bordeta, pone de manifiesto cómo los nombres de las calles han evolucionado. Esta variación se debe a la antigua división entre Barcelona (fuera murallas) y el pueblo independiente de Sants, manteniendo las denominaciones según el término municipal que atravesaban.
En Can Batlló, la señalización interna y los letreros antiguos, como el de “Constitución 19”, son testimonios de su pasado industrial, ahora conviviendo con una vibrante actividad comunitaria. Una placa recientemente colocada en el Parc de Can Batlló, detrás de la Cantina Lab y la Escola de Mitjans Audiovisuals (EMAV), recuerda a una figura clave del movimiento obrero catalán.
Una calle cercana al Parc de l'Espanya Industrial ha tenido varias identidades, pasando de Llibertat a Autonomia, luego a Unidad durante la dictadura franquista, y finalmente volviendo a Autonomia con la democracia. Estos cambios reflejan los momentos históricos y políticos vividos en la ciudad.
Otras curiosidades incluyen la calle del Socors, que se transforma en Cerdanyola debido a una antigua riera que hacía de frontera, y la plaça d'Herenni en Hostafrancs, conocida antiguamente como la plaça del Sol. Esta última perdió su nombre oficial en la anexión a Barcelona por duplicidad con la de Gràcia, aunque muchos vecinos aún reivindican su denominación original.
En Sants-Montjuïc, los nombres oficiales a menudo coexisten con denominaciones populares, como la plaça de Bonet i Muixí, todavía conocida como la Màlaga, o la Palangana, referencia a la fuente de la plaça de Sants. También hay calles "fantasma" como la de la Ferreria o la de Crillon, que ya no aparecen en los mapas o son de propiedad privada, pero que conservan su memoria histórica.
La movilidad también ha dejado su huella, con mosaicos antiguos en la calle de Mont-ros que indicaban la dirección de la circulación. La creatividad vecinal se manifiesta en la calle de Sant Baltasar, donde los residentes han creado carteles personalizados para disuadir a los conductores de aparcar, ante la ineficacia de la señalización oficial.




