Conventos vacíos en Sarrià, una solución para el sinhogarismo creciente
La iniciativa de la comunalidad La Drecera busca aprovechar espacios religiosos desocupados para ofrecer alojamiento a personas vulnerables.
Por Pere Roca Soler
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Fachada de un antiguo convento o monasterio con ventanas ornamentadas bajo la luz del sol.
La comunalidad La Drecera, de Sarrià y Vallvidrera, ha impulsado una iniciativa para transformar conventos vacíos en alojamientos para personas sin hogar, ante el aumento del sinhogarismo en Barcelona.
Tras la marcha de las últimas monjas clarisas del monasterio de Pedralbes en febrero de 2025, varias celdas han quedado desocupadas. Esta situación no es aislada, ya que en el distrito de Sarrià – Sant Gervasi hay al menos diez conventos más con una ocupación muy baja. Esta realidad contrasta con el incremento del 33% del sinhogarismo en Barcelona durante el último año.
Una bióloga que colabora con un diario local constató la gran cantidad de espacios vacíos en estos conventos. Según sus observaciones, muchas de estas instalaciones, que son grandes y bien conservadas, tienen una ocupación mínima debido a la disminución de las vocaciones religiosas. Algunos conventos con cincuenta habitaciones solo alojan a cuatro o cinco religiosas, una situación que considera insostenible.
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"Unas instalaciones increíblemente grandes, preciosas y prácticamente vacías porque las vocaciones religiosas van a menos. Hay conventos que tienen 50 habitaciones y viven cuatro o cinco monjas. Esto es insostenible y la Iglesia, en principio, es una institución que vela por los más pobres."
Ante esta problemática, se ha lanzado la campaña “Convents buits: una sortida digna a la crisi de l’habitatge” (Conventos vacíos: una salida digna a la crisis de la vivienda), con el objetivo de recuperar estos espacios para las personas sin hogar. El grupo impulsor está evaluando la capacidad de acogida de los conventos y busca reunirse con representantes eclesiásticos y de la Administración para concretar soluciones. Afirman que ya se está analizando la situación de los once conventos del barrio, algunos de los cuales ya disponen de habitaciones y baños preparados para ser utilizados.
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"Tienen muchas plazas que ya están a punto, con las habitaciones y los baños preparados. Esto debería usarse para que la gente que duerme en la calle pudiera ir a dormir."
Las impulsoras confían en que un convenio firmado el pasado febrero entre el Gobierno y la Iglesia catalana facilite la cesión de espacios eclesiásticos sin uso para vivienda social, sin implicar la compra o donación de los inmuebles. Este acuerdo prevé la creación de una mesa de trabajo con miembros de la Conferencia Episcopal Tarraconense y la Generalitat de Catalunya para determinar qué espacios pueden acoger estas viviendas. La iniciativa busca abrir un debate social sobre el uso de estos espacios y la necesidad de encontrar soluciones a la emergencia residencial.