La Dirección General de la Costa y el Mar ha detectado errores técnicos que impiden iniciar la construcción de los espigones. El organismo estatal ha encargado un estudio de revisión que no concluirá hasta después del verano, retrasando un proyecto que debía empezar el pasado otoño.
“"Lamentamos que la obra esté parada y esperamos que, cuando se pueda retomar, la empresa constructora no se eche atrás."
El futuro de la adjudicación a la empresa Rubau Tarrés está en el aire, ya que tras la revisión económica se decidirá si se continúa con el contrato actual o se convoca un nuevo concurso público.




