El debate interno en Esquerra Republicana de Catalunya en Barcelona se centra en la necesidad de superar las divisiones y proyectar una imagen de partido útil para la ciudad. Una de las candidaturas que aspira a liderar la federación ha destacado su apuesta por una candidatura amplia, que ha dialogado con todos los sectores, independientemente de sus posiciones anteriores en congresos, con el objetivo de que Esquerra vuelva a ser relevante para los barceloneses.
Esta propuesta incluye la creación de un consejo asesor para la federación, integrado por expertos, antiguos cargos orgánicos y ex-cargos electos. La finalidad es evitar errores pasados y asegurar una visión de futuro. La candidatura subraya que Esquerra Barcelona es más que un partido político, con la voluntad de ganar hegemonía mediante una fuerte presencia tanto en la calle como en las instituciones. Se pone énfasis en el fortalecimiento de los casales como centros de decisión política y en la creación de alianzas estables con la sociedad civil organizada que comparta la visión de una Barcelona con vivienda digna, defensa de la lengua catalana y compromiso con la emancipación social y nacional de los Països Catalans.
El debate de Esquerra Barcelona es si somos útiles y transformamos, independientemente de etiquetas, o si seguimos inmersos en la pelea estéril e interna constante. Hay que diferenciar entre discrepancia y confrontación.
En cuanto a la relación con el grupo municipal, la candidatura defiende que los miembros del grupo no deben ser tratados como elementos externos a la organización. Se rechaza el uso de la federación como herramienta de confrontación interna o como contrapoder, ya que la militancia es quien debe decidir el posicionamiento político y la federación debe marcar el rumbo. Asimismo, se considera que la federación de Barcelona, como principal federación, ya tiene un poder inherente y reconocido dentro de las decisiones nacionales del partido, sin necesidad de ser un contrapoder.
Sobre los pactos postelectorales, la candidatura insiste en la importancia de la militancia en la toma de decisiones. Se destaca que los pactos deben ser compartidos y votados por la organización, con la militancia como agente activo, y no solo como validadora de decisiones ya tomadas. En relación con un posible pacto con Jaume Collboni, se prioriza ganar las elecciones y activar la organización para ser la alternativa al PSC en Barcelona, recordando que en el pasado ya se rechazó una entrada al gobierno municipal por cuestiones de contexto.




