Situados a 500 metros de altura, estos establecimientos ofrecen una panorámica inigualable de la ciudad. El Hotel Mett, que ha tomado el relevo del conocido Gran Hotel La Florida, se consolida como un punto de referencia para disfrutar de la gastronomía y el entorno.
1925 Vermutería, que evoca el año de construcción del edificio, presenta un ambiente sofisticado y cosmopolita, más cercano a una coctelería que a un bar tradicional. Su carta se centra en la cultura del vermut, con propuestas como gildas, bravas, croquetas y una innovadora versión de dados de salmón marinados con lima y naranja. Los precios, considerando la ubicación y el servicio, se mantienen accesibles, con copas de vermut a partir de 6 euros y una amplia selección de vinos españoles servidos por copas.
“"La carta es 100% vermutera: gildas, bravas, croquetas, tortilla de patatas, escalivada... Y unos dados de salmón marinados con lima y naranja y adornados con huevas de trucha bañados en ajoblanco que son puro vicio."
Por su parte, Albarada, contiguo a la vermutería, destaca por su decoración con colores cálidos y mediterráneos, con un olivo en el centro de la sala y grandes ventanales que permiten disfrutar de la luz natural y las vistas. La cocina, bajo la dirección del chef Rubén Briones, apuesta por la gastronomía de territorio con ingredientes locales de calidad. Entre los platos más destacados se encuentran la ensalada de raíces con remolachas catalanas, almejas en salsa verde picante, lubina salvaje con sofrito de albahaca y ajo, y la paletilla de cordero cocinada a fuego lento.
Ambas propuestas comparten espacio exterior, pero se diferencian en su interiorismo, ofreciendo opciones para diferentes momentos del día, desde un aperitivo hasta una cena completa. Se recomienda reservar con antelación, especialmente para la vermutería, que tiene una capacidad limitada.




