El hallazgo se ha producido sobre las seis de la tarde en aguas del Port Olímpic, a unos cuatro metros de profundidad. Los Mossos d'Esquadra buscaban al universitario tras perderse su pista en la discoteca Shoko del paseo marítimo, donde fue visto por última vez antes de dirigirse hacia la zona de playa.
Los investigadores descartan por ahora cualquier móvil criminal y trabajan con la tesis de un trágico accidente. El hallazgo previo de su cartera en el mar y la recuperación de su teléfono móvil, que un individuo aseguró haber encontrado en la arena, centraron las labores de búsqueda en el litoral barcelonés durante las últimas 48 horas.
El cadáver ha sido trasladado al Instituto de Medicina Legal para realizar la autopsia correspondiente. El padre del joven se había desplazado a la ciudad para seguir de cerca las tareas de rastreo de un caso que ha tenido un gran impacto en los medios de comunicación de Estados Unidos.




