La protesta coincide con el debate en el Parlament de las enmiendas a la totalidad de las cuentas presentadas por el Govern de Salvador Illa. Aunque el ejecutivo carece de apoyos sólidos, se espera que la tramitación prospere ante la falta de una mayoría alternativa para el rechazo total.
El acuerdo previo con los sindicatos CCOO y UGT no ha logrado desactivar el conflicto, ya que las organizaciones mayoritarias mantienen el pulso. Esta división sindical se suma al malestar por el déficit fiscal que, según datos del propio Govern, limita la inversión en servicios públicos esenciales.




