Fuentes policiales han confirmado a 3CatInfo que la víctima mortal del suceso en la calle Balmes de Barcelona era un ciudadano serbio. Según algunos medios, los Mossos d'Esquadra lograron identificarlo gracias a las huellas dactilares, que constaban en la base de datos de la Interpol, y que lo relacionaban con una orden de búsqueda de la policía de Bélgica.
Aún se desconoce la identidad del autor del disparo, que huyó del lugar de los hechos en dirección a la plaza Gal·la Placídia. El arma utilizada y un casco de bicicleta fueron abandonados bajo una parada de autobús.
“"Siempre es difícil pillar a sicarios."
En una entrevista a "El matí de Catalunya Ràdio", la consellera de Interior, Núria Parlon, ha enmarcado este caso en una posible venganza entre grupos de crimen organizado dedicados al tráfico de drogas. Parlon ha señalado que se trabaja con la hipótesis de que los seis asesinatos con arma de fuego registrados este año en Catalunya están vinculados a este negocio ilegal.
La consellera ha expresado su preocupación por el hecho de que la delincuencia que antes utilizaba armas blancas ahora opte por las armas de fuego para intimidar, afirmando que "no pueden establecerse en Catalunya y consolidarse".
Por este motivo, Parlon ha insistido en la necesidad de modificar la legislación para endurecer las penas por tenencia ilícita de armas de fuego, "para que no se sientan impunes" y para mejorar la eficiencia policial. La propuesta del gobierno plantea aumentar la pena máxima de dos a cinco años de prisión, garantizando así el ingreso en un centro penitenciario. También se propone incrementar la pena por grandes cultivos y tráfico de marihuana, pasando de 1-3 años a 6-9 años.
La consellera ha admitido que estos cambios en el Código Penal requerirán negociación con los grupos parlamentarios en el Congreso. Mientras tanto, se incrementará la presencia policial, la prevención y la investigación.




