La movilización, convocada por sindicatos como CCOO, UGT y Semaf, afectará a todo el personal de Renfe durante tres días consecutivos. Este paro puede causar alteraciones significativas en la movilidad diaria, especialmente durante las franjas consideradas horas punta (de 6 h a 9 h y de 17 h a 20:30 h).
Los servicios mínimos fijados establecen que se garantizará el 66% del servicio habitual durante las horas pico, mientras que el resto de la jornada se mantendrá el 33%. Renfe ha advertido que estos porcentajes se distribuirán de manera irregular, pudiendo haber menos trenes de los previstos en líneas o franjas horarias concretas.
La consejera de Territori ha calificado de 'comprensible' el malestar de los usuarios de Rodalies de Catalunya y ha defendido la colaboración institucional como respuesta.
Esta huelga coincide con la convocatoria de una manifestación ciudadana en Barcelona para protestar contra la cantidad de incidentes y el “desastre” del servicio. La protesta tendrá lugar el próximo sábado 7 de febrero a las 17 h, comenzando en la Estació de França y finalizando en la Plaça de Sant Jaume.
La situación de crisis se mantiene a pesar de las reuniones entre los sindicatos y el ministro Óscar Puente, donde se avanzó en cuestiones como el aumento de plantilla y las inversiones. Los usuarios catalanes suspendieron el servicio con un 4,2 en una encuesta previa al caos reciente.




